Por si diversidad, México es reconocido mundialmente por las especies de plantas y animales que posee.

Una de estas es el tlacuache, (del náhuatl tlacuatzin),  el único marsupial originario de México que habita en las zonas templadas y tropicales de la República, que además cuenta con siete  subespecies.  

La  mayoría de los ejemplares de estos tlacuaches tienen las mismas características físicas: miden cerca de 45 centímetros y su cola es larga y lampiña.

Una de las clases más conocidas de estas criaturas es la del tlacuachillo acuático, que a diferencia de sus primos, no tiene la cola lampiña y prensil; además  que está en peligro de extinción por la contaminación de los lagos y ríos. 

A los tlacuaches también se les conoce como zarigüeyas; tienen el hocico alargado, son grises y animales nocturnos. 

Son una de las especies que mejor se adapta a su entorno, es por eso que casi no ha tenido cambios evolutivos desde hace 60 millones de años.

Pertenecen a las familia de los marsupiales; es decir, que son parientes de los canguros, koalas, y demonios de tasmania.

Por si fuer poco, los tlacuaches son especies omnívoras, les gusta vivir en madrigueras nocturnas y duermen todo el día. Asimismo les gusta colgarse de cabeza en los árboles y  tienen una ventaja que ningún otro animal tiene:  saben “hacerse el muertito”.

Así es, cuando  se encuentran en situaciones de peligro, ponen los ojos en blanco,  se ponen patas para arriba y sacan la lengua.

Son animales muy fértiles, por lo que en una misma madriguera pueden vivir dos generaciones de hijos de una misma mamá. Además las madres se hacen cargo de toda la camada porque el macho, después del apareamiento, se va y nunca conoce a sus hijos. 

Aunque es una especie mexicana,  muy poco se sabe sobre ella, y por eso la gente la asocia con la brujería o con transmisión  de enfermedades como la rabia, sin embargo ambos datos son falsos.

Aunque no son una especie declarada en peligro de extinción, los maltratos y la desinformación que se tiene acerca del tlacuache podrían acabar con la especie.

Sin duda alguna los tlacuaches son animales que merecen todo nuestro respeto. Así que si ves uno no lo maltrates, ni intentes capturarlo. ¡Salvemos a esta especie mexicana!

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