Si tienes un gato de mascota- o si lo tuviste-, seguramente estás familiarizado con el comportamiento de estos felinos y con la manera en la que se puede entablar una convivencia más amigable con ellos.

Y es que si bien cada gato tiene su propia personalidad, existen muchas cosas que suelen ser comunes entre ellos, como la forma en la que expresan el afecto y el desagrado.

Es por ello que te presentamos estas características compartidas que, inevitablemente, te toca vivir si decides ser dueño de estas peculiares mascotas:

  • Son escaladores natos: Las cortinas, los manteles, los sillones, las camas… todos esos objetos se convertirán en verdaderos muros de escalado y pruebas de elasticidad y agilidad para tu gato.
  • Buscarán un buen lugar de meditación: Los gatos son animales especializados en encontrar el lugar más fresco en el verano y el más cálido en el invierno, es decir, los lugares más privilegiados de la casa y claro… no estarán muy dispuestos a compartir.
  • No les gustan los cambios: Los cambios de mobiliario y los nuevos integrantes de la familia no serán muy bien recibidos por los felinos. Ellos prefieren tener control absoluto de lo que sucede dentro de casa.
  • ¡Ese lugar es muy estrecho!: Las cajas de cartón, armarios, bolsas de plástico, maletas, y los lugares con espacio más reducido serán lugares increíbles para que tu minino explore. No por nada dicen que “la curiosidad mató al gato”.
  • Nada de puertas cerradas: Los gatos prefieren tener control en toda la casa, eso incluye las habitaciones y los baños. Su naturaleza territorial te pedirá que abras las puertas para dejarlo correr libremente.
  • Acaríciame… ¡cuando yo quiera!: No te confundas, a los gatos les gusta el contacto físico pero no en exceso. Si él se acerca bien, sino … pues no.
  • Ellos si tienen a sus favoritos: Inevitablemente, estos animales suelen elegir entre los miembros de la familia y las otras mascotas a su “favorito”. El lazo que desarrollan es tan fuerte que si el gato pierde a este compañero, podría deprimirse hasta dejar de comer o jugar.  
  • Ellos no son débiles: Los gatos son maestros en ocultar sus debilidades frente a otras personas y criaturas ajenos a sus círculos de convivencia. Sólo se mostrarán auténticos frente a las personas de su confianza.
  • ¡No es hambre! ¡Quiero jugar!: Cuando un gato pide alimento con mucha insistencia y su plato está lleno, puede que lo que en realidad esté buscando es que le des atenciones especiales o un momento de juego. No te desesperes y mejor acarícialo.
  • Esta dormido.. ¿verdad?: Aunque simulen estar dormidos, puede que un sonido extraño o el de su alimento cayendo sobre su plato despierte a tu gato sin complicaciones, así que mejor cuidado… mucho cuidado.

Con información de El País

 

¡Comparte haciendo click!